El barrio que duele
Fue más fácil reunir el dinero que encontrar un lugar digno dónde vivir. Y eso debería inquietarnos a todos. Hace unas semanas vivimos una experiencia que nos dejó una inmensa alegría, pero también preguntas difíciles. Más de cien personas decidieron abrir su corazón para conseguir viviendas dignas para dos madres jóvenes y sus ocho hijos, familias que vivían en condiciones de extrema vulnerabilidad. La respuesta de la gente fue conmovedora: llegaron donaciones, muebles y manos dispuestas a ayudar. El dinero apareció con rapidez; lo que nunca imaginamos fue que el verdadero desafío sería encontrar un lugar digno dónde vivir. Recorrimos barrios y tocamos puertas. Allí nos golpeó una realidad dolorosa: casas costosas, mal construidas y sectores donde el abandono se instaló hace años. Parques........
