Terremoto
Es difícil expresar lo que han sido estos días para mí. Cada persona habrá reaccionado de forma diferente, pero los mecanismos de supervivencia y restauración son inherentes a cada ser humano; no se puede juzgar al que grita o a quien llora, al que se paraliza o al que sale corriendo. Al que se queda, tranquilamente, esperando a que todo termine o al que se despide de sus seres queridos, con la certeza de que ha llegado el fin.En el momento del terremoto yo estaba en mi habitación. Me considero una persona calmada, mi instinto fue agacharme al lado de la cama y cubrir a mi perrita con el cuerpo. Mi diálogo interno fue con Dios y mis palabras fueron de gratitud hacia Él, es extraño que no haya pedido misericordia o protección, ni haya invocado a ningún intermediario.Sentí miedo, especialmente porque el movimiento no........
