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Luis Barragán: Larrazabalismo

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23.01.2026

Por Luis Barragán

El 23 de enero de 1958 emergió un inesperado protagonista en el complicado escenario de una crisis extendida por demasiado tiempo: el contralmirante Wolfgang Larrázabal, quien ascendió a la presidencia de una ya definitiva Junta de Gobierno, en principio de carácter exclusivamente militar. Apelando a una vieja distinción, el país nacional apenas estaba familiarizado con su nombre, en una época en la que la más alta oficialidad frecuentaba la prensa diaria quizá por aquella prédica de un gobierno que juraba actuar en nombre y representación de las Fuerzas Armadas, mientras que el país político lo conocía más por ser hermano del activo capitán de navío Carlos Larrázabal que por el ejercicio de la presidencia del Instituto Nacional de Deportes o del Círculo Militar.

Entre varias de las razones fundamentales para comprender la caída de Marcos Pérez Jiménez, destacamos el conflicto entre la Seguridad Nacional (SN) y el Servicio de Información de las Fuerzas Armadas (SIFA), intensificado por las consecuencias inmediatas del fraude plebiscitario que actuó como poderoso detonante. Asimismo, hubo un natural papel preponderante de la corporación castrense que contaba con el monopolio de las armas, lo cual no implica descalificar —como hoy tiende a hacerse — las acciones civiles, definidas, firmes y valientes, que dieron sentido, significación y trascendencia al derrocamiento.

La decidida conducta aperturista de Larrazábal, su extraordinaria sencillez y........

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