De las homilías dominicales y su fichaje digital, por Luis Barragán
Por muy espontáneas que sean, las homilías dominicales hacen de la Iglesia Católica un referente extraordinario de limpia intención y sensatez en contraste con cultura dominante del absurdo maniqueísmo, la simplicidad y la puerilidad contaminada por la (auto)degradante obscenidad. No obstante, la lectura e interpretación de la Palabra que exceda de los quizá diez minutos, suele aburrir al feligrés promedio que se muestra más entusiasta con los cantos y la Eucaristía.
Desconocida en mucho la estructura de la misa, citar y meditar presencialmente la Biblia no cuadra en una sociedad superdigitalizada, pero – siendo así – esa misma sociedad ha de extrañar las voces de la razón y del genuino........
