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Miranda en Estados Unidos: el viaje que transformó su proyecto de independencia, por Luis Alberto Perozo Padua

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Entre 1783 y 1784, Francisco de Miranda recorrió buena parte de Estados Unidos. Observó sus instituciones, visitó escenarios de la guerra, conoció a dirigentes y registró costumbres, precios y conflictos. Aquella experiencia sería decisiva para la formación de su proyecto de emancipación de la América española

En junio de 1783, poco después de terminada la guerra de Independencia estadounidense, Francisco de Miranda llegó a New Bern, Carolina del Norte. Tenía 33 años y venía de Cuba, donde había servido como oficial del ejército español. Había abandonado La Habana con ayuda del coronel Juan Manuel de Cagigal y del estadounidense James Seagrove.

Miranda no permaneció como un simple exiliado. Comenzó a recorrer el territorio y a escribir un diario sobre distancias, caminos, precios, instituciones, comercio, educación, religión, costumbres y asuntos militares. Sus anotaciones formarían parte de Colombeia, su extenso archivo de viajes, contactos y proyectos.

La república bajo examen

Estados Unidos acababa de convertirse en una nación independiente y Miranda quería entender cómo funcionaba. Visitó Carolina del Norte, Carolina del Sur, Virginia, Maryland, Pensilvania, Nueva York y Nueva Inglaterra. En Filadelfia observó la vida política e intelectual; en Nueva York contactó con protagonistas de la revolución; y en West Point examinó sus fortificaciones.

Su interés no era solamente político. Comparó las condiciones económicas estadounidenses con las de Hispanoamérica y observó cómo el trabajo, el comercio y las instituciones podían producir prosperidad. También registró prejuicios, desigualdades e intolerancia.

Filadelfia y la idea de libertad

Filadelfia ocupó un lugar especial en su recorrido. Allí entró en contacto con el ambiente político de la nueva república y estudió de cerca una sociedad que acababa de separarse de una potencia imperial.

Pero la experiencia tuvo también un lado incómodo. Miranda compró por diez guineas a John Dean, un joven escocés de unos 16 años que viajaba en un barco irlandés cargado con más de trescientos hombres y mujeres esclavizados. Dean quedó a su servicio y posteriormente escapó cuando Miranda ya estaba en Nueva........

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