Luis Alberto Perozo Padua: Dos siglos de rupturas entre Venezuela y Estados Unidos
Desde la joven república de José Antonio Páez hasta la Venezuela actual (2026), la relación con Washington ha atravesado guerras diplomáticas, petróleo, expulsiones, embajadas sin embajador y varias rupturas formales. La historia comenzó mucho antes de que el petróleo convirtiera a ambos países en socios inevitables
En Caracas todavía no había una embajada estadounidense cuando Venezuela comenzó a relacionarse formalmente con Washington. Era 1835, seis años después de la separación de Venezuela de la Gran Colombia. La República era joven, frágil y pobre; sus caminos eran precarios y sus puertos constituían las verdaderas puertas de entrada al mundo. En ese escenario, mientras José Antonio Páez ejercía nuevamente la presidencia, un diplomático estadounidense llegó a Caracas con una misión que parecía sencilla y que terminaría abriendo un vínculo de casi dos siglos.
El 30 de junio de 1835, John G. A. Williamson presentó sus credenciales como chargé d’affaires (encargado de negocios) ante el Gobierno venezolano. No llegaba a una potencia continental ni a un país petrolero. Llegaba a una república que todavía intentaba consolidar su soberanía, ordenar sus finanzas y encontrar un lugar entre las naciones independientes de América. Un año después, Venezuela y Estados Unidos suscribieron su primer tratado de paz, amistad, navegación y comercio.
Desde entonces, la relación sobrevivió a guerras civiles, dictaduras, revoluciones, nacionalizaciones, cambios de régimen y profundas transformaciones económicas. Hubo reclamaciones, presiones, desencuentros y momentos de abierta hostilidad. Pero durante décadas las diferencias pudieron tramitarse sin cerrar las puertas diplomáticas.
Hasta que un día de 1908, Cipriano Castro decidió que aquella puerta debía cerrarse.
Y setenta y tres años después de aquella primera ruptura, cuando Venezuela ya era una potencia petrolera y Hugo Chávez había convertido la confrontación con Washington en una bandera política, otro portazo recorrería el mundo desde Puerto Cabello.
El calor de aquella tarde del 11 de septiembre de 2008 parecía condensar una historia mucho más antigua. Frente a una multitud, Chávez anunció que el embajador estadounidense tenía 72 horas para abandonar Venezuela. El diplomático era Patrick Dennis Duddy, quien había llegado a Caracas el año anterior. Chávez actuaba en solidaridad con Evo Morales, presidente........
