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La trampa del Estado impropio: Desprenderse de los anclajes burocráticos en América Latina, por Sary Levy

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15.06.2026

En toda América Latina, una persistente paradoja sigue desconcertando tanto a inversores globales como a analistas económicos. A pesar de la abundancia de riqueza natural, una clase empresarial dinámica y resiliente, y repetidos ciclos de reformas macroeconómicas, la región permanece atrapada en un estado crónico de baja productividad, informalidad generalizada y volatilidad institucional.

Los diagnósticos económicos tradicionales suelen tratar estas fallas sistémicas como deficiencias administrativas aisladas, considerando la corrupción pública, la acumulación de trámites regulatorios o la débil aplicación de la ley como puntos de fricción menores que pueden corregirse con simples mejoras técnicas o ayuda exterior. Sin embargo, realidades estructurales profundas sugieren un diagnóstico mucho más sistémico. El estancamiento crónico que asfixia el crecimiento latinoamericano es el resultado lógico y previsible de una configuración patológica conocida como Estado Impropio.

Un Estado indebido se materializa cuando el aparato estatal desvincula sistemáticamente su propia supervivencia institucional de la productividad y el consentimiento fiscal de su ciudadanía. Cuando un gobierno no depende directamente de los ingresos de los contribuyentes generados por un mercado interno próspero y competitivo para su subsistencia básica, se rompe el vínculo tradicional de la rendición de cuentas institucional. El sector público deja de funcionar como árbitro imparcial o protector de la riqueza, transformándose en un depredador económico dominante y un obstáculo activo para la creación de valor.

Triangulación teórica

Para desmantelar esta trampa institucional, debemos ir más allá de las abstracciones económicas tradicionales y establecer una triangulación teórica rigurosa que combine tres tradiciones intelectuales distintas: la Economía Institucional Original (OIE), la Teoría de la Elección Pública (PCT) y la Nueva Economía Institucional (NIE).

Desde la perspectiva evolutiva de la Economía Institucional Original, el sector público latinoamericano padece una inercia cultural anclada en la trayectoria histórica. Las arraigadas expectativas de paternalismo estatal, heredadas de las estructuras mercantilistas coloniales, se encuentran muy rezagadas con respecto a la complejidad económica moderna. El Estado queda atrapado en formas organizativas anacrónicas, estructuralmente incapaces de facilitar la innovación de mercado descentralizada.

La teoría de la elección pública desplaza el enfoque analítico de la inercia cultural a los incentivos microeconómicos individuales. Los burócratas y políticos son maximizadores racionales de la utilidad que priorizan la preservación personal, electoral u organizacional sobre el bien público , un concepto vagamente definido . Las regulaciones estatales, los controles de precios y los permisos discrecionales crean intencionadamente brechas artificiales entre los precios de mercado y las realidades controladas. Estas brechas constituyen rentas lucrativas.

Cuando la........

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