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Humberto García Larralde: Por qué es imposible que el interinato acabe con la inflación

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El BCV acaba de publicar los índices de inflación en Venezuela. Para junio de este año, registró un alza general de precios del 13,8%, tasa que se refiere solo a ese mes. Proyecta, anualmente, una inflación que superará el 300%, de largo la mayor del mundo. El interinato se ufanaba de estar dominando este flagelo, luego de que la tasa de inflación del mes anterior (mayo) fuese de sólo un dígito. Sin embargo, el alza de junio no puede verse sólo como un rebote coyuntural, provocado por el devastador doble terremoto del 24 06. Subyace la ineficacia de la política anti-inflacionaria que viene aplicando el régimen. Es menester un breve recordatorio de sus orígenes para entenderlo mejor.

Nicolás Maduro hereda de su mentor un gasto fiscal de manga (muy) ancha, que arrojó déficits por encima del 10% del PIB a partir de 2010, a pesar de recibir Venezuela los mayores ingresos por exportación de crudo en toda su historia. Para que su socialismo de reparto ganara las elecciones de 2012, Chávez tenía que “botar la casa por la ventana”. Aún era posible endeudarse para cerrar la brecha, dada la expectativa de que los precios del barril petrolero continuarían sobrevolando los USD 100. Así, la deuda pública formal, interna y externa e incluyendo la de PdVSA, se duplicó entre 2008 y 2012. También era manejable la inflación, que todavía no superaba el 30% (anual), ya que los enormes ingresos petroleros permitían “anclar” los precios domésticos en un dólar barato. Sin embargo, ello sobrevaluó en exceso al bolívar, acentuó la fuga de capitales y destruyó el flujo de caja de PdVSA.

Al caer los precios del crudo a finales de 2014, colapsó el precario arreglo antes referido. Carente del carisma de Chávez, pero convencido de que su legitimidad pendía de mantener sus políticas, Maduro mantuvo el gasto público en niveles insostenibles, recurriendo al financiamiento monetario del BCV al agotarse sus posibilidades de financiamiento internacional. Contrata a un charlatán vinculado con la izquierda panfletaria española (Podemos), Alfredo Serrano Mancilla, para argumentar que “la inflación la genera la voracidad de los capitalistas, no la impresión de dinero” y llama al autor de semejante estupidez un “Jesucristo de la economía” (¡!). Tan criminal irresponsabilidad condujo a la hiperinflación más severa y prolongada sufrida por país alguno de América Latina, hundiendo en la miseria a la inmensa mayoría de venezolanos y aventando a otras tierras a millones buscando sobrevivir.

Al fin Maduro........

© La Patilla