menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Humberto García Larralde: El plan de Trump para Venezuela. Los problemas de agencia

24 0
20.01.2026

Dos encuestas recientes en Venezuela –Meganálisis y Premise/The Economist—registran el apoyo contundente a la incursión militar de EE.UU. para llevarse a Nicolás Maduro y su esposa. Refleja el repudio acumulado contra quien fue cabeza visible del peor régimen de nuestra historia. Que haya estado en el poder durante tanto tiempo revela la perversión a que llegaron las complicidades internas. Y, descabezar esta estructura de complicidades en absoluto asegura que haya cambiado, salvo que, desde su interior, hayan decidido traicionar a Maduro para librarse de tan nefasta carga.

Lo que plantea Trump para Venezuela ahora difícilmente puede tildarse de estrategia, a pesar de los esfuerzos de su secretario de Estado, Marco Rubio, por darle estructura como una sucesión coherente de fases. Esboza, en realidad, sólo una intencionalidad, la de aprovechar sus abundantes recursos petroleros. Su viabilidad, es decir, el cómo, parte del supuesto de que, sacado Maduro, se puede operar con Delcy Rodríguez como “presidente encargada”, dejando el resto del poder intacto. Plantea problemas evidentes de agencia que Trump aspira solventar por dos vías: 1), amenaza con recurrir a una operación similar (o peor), si Delcy y su equipo no cumplen las órdenes impartidas y 2), se concentra en un único objetivo en el que, presume, ambos estarían de acuerdo, el de aumentar, cuánto antes, los ingresos obtenidos por la venta de crudo. Veamos sus posibles implicaciones.

Las autoridades estadounidenses habrían incautado hasta ahora alrededor de un mes de producción de crudo retenida en depósitos y en barcos que, por el embargo, no pudieran zarpar. Serían cerca de 50 millones de barriles que, al precio actual, generarían unos $2,5 millardos al venderlos sin descuento. No hay claridad de cómo serán distribuidos, pero Trump anunció que beneficiará al pueblo venezolano. No obstante, todo hace presumir que la prioridad será compensar a las empresas petroleras estafadas o confiscadas por el Estado chavista. De procesarse a derecho las demandas en curso, demoraría que el resto pudiera ingresar, eventualmente, al país. Sin embargo, ya parecen estar fluyendo los primeros dólares y se espera que ayuden a estabilizar el tipo de cambio. ¿Y luego? Dependerá de la producción, actualmente por debajo del millón de barriles diarios. Algunos analistas señalan que podrá alcanzar 1,5 millardos en dos años, invirtiendo unos $10 millardos. Más a largo plazo, se habla de $110 millardos requeridos para alcanzar, en 8 a 10 años, los 3 millones de b/d.

Dada la ruina de PdVSA, es obvio que estas inversiones deberán proveerlas empresas foráneas. Pero, con la situación de inseguridad en el país, en particular, el marco legal que regula la producción, nadie querrá invertir (it`s uninvestable, dijo el presidente de la ExxonMóbil). En el corto plazo, empresas menores podrán estar tentadas por los “mangos bajitos” dejados por el cierre de pozos de PdVSA, pero lejos está la expectativa insinuada por Trump. Debe tomarse en cuenta, además, que Guyana e incluso Brasil, podrían ofrecer condiciones más atractivas para invertir en el hemisferio.

Consciente de esta traba, Delcy........

© La Patilla