La crisis del estrado: Cuando el grito sustituye a la razón gremial, por Edgar Cárdenas
La salud democrática de una nación no se mide únicamente por la solidez de sus instituciones públicas o la frecuencia de sus procesos electorales; se mide, fundamentalmente, en la temperatura ética de sus cuerpos intermedios. Los colegios profesionales —de médicos, ingenieros, abogados o comunicadores, entre otros— nacieron para ser faros de excelencia, reservas morales y escudos defensivos de sus agremiados.
Sin embargo, cuando uno observa el panorama dirigencial contemporáneo, una preocupante sombra parece extenderse sobre los auditorios y las mesas directivas: la alarmante sustitución del debate de altura por el autoritarismo.
Recientemente, las crónicas de pasillo de diversos encuentros gremiales en el país coinciden en un diagnóstico penoso. Citas que debieron ser templos para la discusión de políticas de defensa laboral, libertad de acción y actualización profesional, terminan convertidas en tristes espectáculos de egolatría. Dirigencias que confunden la autoridad con el autoritarismo, el micrófono con un látigo y el disenso con la traición.
¿En qué momento permitimos que el........© La Patilla
