Dayana Cristina Duzoglou Ledo: Cómo se derrota al narcotráfico cuando deja de ser crimen y se convierte en poder
Durante décadas, en América Latina el narcotráfico fue tratado principalmente como un problema de drogas, violencia y criminalidad. La imagen era relativamente simple: carteles, rutas clandestinas, cargamentos interceptados, laboratorios destruidos y capos capturados o abatidos. Bajo esa lógica, la lucha contra el narcotráfico se concentró casi exclusivamente en el terreno policial y militar, como si se tratara de una amenaza que podía neutralizarse únicamente con decomisos, operativos y encarcelamientos.
Sin embargo, esa lectura resultó incompleta.
El narcotráfico contemporáneo ya no es solo una estructura dedicada a producir y mover droga a través de fronteras. Es también una arquitectura financiera transnacional capaz de generar enormes volúmenes de capital ilícito, infiltrarse en economías legales, corromper instituciones, capturar voluntades y adquirir capacidad de incidencia territorial y política.
Ese es el punto que muchos Estados siguen sin entender (o quieren que creamos que no entienden).
Por eso, la pregunta ya no es únicamente quién trafica o qué droga mueve. La interrogante real es otra: ¿quién administra ese dinero, quién lo lava, quién lo reinserta en la economía formal, quién lo protege y quién se beneficia de su circulación?
Porque el narcotráfico moderno no trafica solamente cocaína, estimulantes sintéticos, opioides ultrapotentes o drogas de diseño. Trafica también capacidad de corrupción, influencia y poder.
Y cuando una organización criminal deja de comportarse únicamente como actor ilegal y empieza a adquirir capacidad de incidir sobre instituciones, territorios y economías, el problema deja de ser exclusivamente criminal. Se convierte en una amenaza estratégica.
La gran pregunta entonces ya no es cómo decomisar más droga.
La verdadera pregunta es otra: ¿cómo derrota un Estado a una estructura criminal que ya aprendió a funcionar como poder y a reinventarse de mil maneras?
El error histórico: perseguir mercancía y no destruir el sistema
Durante años, gran parte de la lucha antidrogas se concentró en destruir laboratorios, interceptar cargamentos y capturar líderes visibles.
Eso produce resultados mediáticos. Genera titulares. Da imágenes........
