César Pérez Vivas: La tragedia de los presos políticos
La tragedia de los presos políticos ha vuelto a conmocionar el alma de la nación venezolana. La instrucción girada desde la Casa Blanca a la cúpula usurpadora del poder —anunciada el 8 de enero por Jorge Rodríguez— sobre la liberación de ciudadanos privados de libertad por ser dirigentes de la oposición, ejercer el derecho a la protesta, haber emitido opiniones críticas contra funcionarios del régimen, o por ser periodistas y trabajadores de la comunicación, ha puesto de relieve la magnitud de un daño profundo causado a las familias y a la sociedad venezolana en su conjunto.
Nunca en nuestra historia habíamos registrado un número tan brutal de perseguidos políticos. La larga dictadura de Juan Vicente Gómez, a comienzos del siglo XX, y de Marcos Pérez Jiménez después, no llegaron a tener tantos presos como como los que Maduro ha alcanzado, en estos veintiséis años de la llamada “revolución bolivariana”. En estos años han sido llevados a prisión más de veinte mil ciudadanos. En el momento en que escribo estas líneas, se calcula que cerca de mil venezolanos permanecen en cárceles por razones políticas. Conviene precisar que, con ocasión del anuncio de excarcelaciones, muchas familias que mantenían en silencio la situación de alguno de los suyos, decidieron hacerla pública.
Los esbirros de la dictadura, además de secuestrar a las personas, les imponen el silencio. Amenazan con mayores represalias si se denuncia públicamente la detención. Muchos casos de secuestro y persecución no han podido ser registrados debido al terror que los agentes del régimen generan para extorsionar a las familias. Miles de personas lograron salir de ese infierno pagando elevadas sumas de dinero, a funcionarios policiales y judiciales, que sacaron provecho económico de la orden impartida por Maduro de perseguir a todo ciudadano disidente.
Esta faceta de la dictadura madurista revela el grado extremo de deshumanización de una camarilla política y militar. Revela un espíritu maligno en el que la vida, la dignidad y los derechos humanos no significan absolutamente nada. Asumieron de manera integral el manual de control social y político elaborado por la sanguinaria dictadura de los Castro en Cuba. Todos los mecanismos........
