menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Por qué lo necesario no absuelve a lo injusto, por @ArmandoMartini

21 0
27.04.2026

Nos enseñan a resignarnos con elegancia. Llamar madurez a la obediencia, y sensatez al silencio. Sin embargo, la indignación, bien dirigida, es el acto político más honesto y decoroso que le queda a la democracia.

Existe una tentación antigua, vestir las decisiones gravosas con ropaje de lo inevitable. «No hay alternativa», sentencian los pragmáticos. «La realidad exige sacrificios», repiten los tecnócratas. Y, ante el ciudadano que siente arder en su pecho la indignación, se le responde con reprimenda. «No se indigné por lo necesario.» Entonces hay que preguntarse. ¿Es acaso lo necesario siempre justo?; ¿puede una comunidad política construirse sobre la demanda de resignación, sin abrir una grieta en su alma colectiva?

Lo necesario, en la perorata del poder, suele ser un disfraz. Un recorte sanitario «imprescindible» oculta una jerarquía de prioridades que pudo haber sido otra. Detrás de una guerra «inevitable» se esconde la incapacidad de imaginar rutas alternas. Un ajuste económico «ineludible» dibuja una distribución del sacrificio que nunca es igual. Lo necesario no es un fenómeno natural, es producto humano, político, votable, discutible. Y, por........

© La Patilla