La frontera también cobra
En mi columna anterior sostuve que descentralizar en un país desigual exige reconocer capacidades distintas. Hoy quiero llevar ese argumento a la frontera; allí donde la vida económica desborda los límites de las figuras político-administrativas. En Norte de Santander, la frontera es oportunidad, pero también exposición; una condición que debería entrar en las cuentas de la autonomía.
La advertencia viene del comercio. En el sondeo Pulso del Comercio de Fenalco, divulgado en septiembre, el 87,5% de los comerciantes consultados reportó menores ventas y el 85%, menos compradores. La inseguridad y los controles vehiculares aparecen entre las preocupaciones; también disminuye la presencia de clientes venezolanos. No podemos atribuirlo todo al dólar, pero tampoco dejarlo fuera de la explicación.
Aquí conviven pesos, bolívares y dólares; una realidad cotidiana que podríamos llamar trimonetarismo transfronterizo. Un hogar puede recibir remesas en dólares, obtener otros ingresos en bolívares y comprar en pesos. Según estimaciones del analista William Gómez, publicadas en diciembre de........
