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¡De “Tricky Dick a Iron Butt"!

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19.03.2026

Ser antipático y “cae ‘mal” es uno de los prejuicios que ha privado a la humanidad de la utilización oportuna de hombres brillantes. En el debate preelectoral de 1962 entre Jhon Fitzgeral Kennedy y Richard Nixon, quedó clara la superioridad mental y la experiencia de este último y la ingenuidad y lozanía del primero.Y…ganó la lozanía.

Pero la marrullería y el apodo dado a Nixon lo perdió. “Tricky Dick “el tramposo, que se le acuñó desde 1950 quedó en la mente de los americanos rasos y para siempre tras el escándalo de Watergate, en 1972.

Infundía miedo hablar con el hombre porque todo lo grababa y un día le descubrieron esas cintas. Renunció para no ser destituido asegurando previamente el perdón de su sucesor Gerald Ford.

La historia se repite como lo demuestra ahora otro apodo; Iron Butt; “culode hierro” dado a Donald Trump por su resistencia cuando se sienta a estudiar por largo tiempo en su refugio.

Solo que Trump cuando selevanta, decide peligrosamente con un egoísmo impresionante, prevalido de su transparencia, los valores y sus principios autoritarios de republicano a ultranza.

Sus decisiones son agresivas, simples y explosivas, tanto en la diplomacia como en el comercio internacional con un repentismo irrespetuoso que “jugando al miedo” derriba protocolos y consensos, obligando a actuar a todo el mundo como él quiere.

Como los muchachos que juegan futbol en el potrero. Cuando el niño dueño del balón empieza a perder se lo lleva y acaba con el partido.

Si los Estados Unidos no gana, para el presidente Trump no hay juego y por ahora le está dando resultado, como en el reciente cese al fuego entre Israel y Hamas.

La crisis de la “lozanía” impresiona, pues uno compara las realizaciones del expresidente Biden que salvó a USA de un desastre y nadie lo reconoció, en cambio Trump es héroe asustando y mirando de soslayo a Europa, con el criterio de que “el poder es para poder” y los acuerdos solo son viables cuando agachan al contrario, porque el equilibrio y la elegancia demoran la victoria.

Al fin y al cabo, Trump antes que político es empresario. Como quiera que cada generación imponesu eslogan; esta denominada Z, de los “centenials “es la de la tecnología y los resultados, que votó mayoritariamente por él. En consecuencia, hay que utilizarlos.

Lo que no debe olvidarse del apodo de tramposo, es que cuando aspiraba al senado por California, compitiendo contra Helen Douglas, del Partido Demócrata, un periódico lo caricaturizó montado en un burro, pidiendo que miraran sus artimañas políticas.

Nixon imprimía millones de plegables de desprestigio diciendo que Helen era comunista, lo cual era falso.

Bueno, es lo mismo que se hace hoy en el mundo, pero distinto. Ya no hay ideologías sino intereses económicos por medio.

El libre cambio se tomo todo, y ver para creer, los antiguos bloques comunistas, hoy son librecambistas, o desarrollistas como decimos los godos progresistas.

Adenda: “Es un error común pensar que el apodo “Tricky Dick” proviene del escandalo Watergate, se originó como lo contamos”.

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