Geopolítica en jaque
El orden mundial, tal como lo conocimos, no está en una transición incómoda; está roto. Lo que escuchamos recientemente del primer ministro canadiense, Mark Carney, en Davos, no fue un simple discurso diplomático, fue una autopsia necesaria a una ficción que todos, por conveniencia o temor, ayudamos a sostener.
Durante décadas, nos convencimos de que existía un "orden basado en normas", un ritual global donde las potencias “respetaban el derecho internacional” y los organismos multilaterales eran los árbitros de la paz. Hoy, la realidad se desnuda: las grandes potencias han dejado de fingir.
Carney utilizó una metáfora poderosa del expresidente checo, Václav Havel, para explicar nuestra parálisis: la del vendedor de frutas que pone en su vitrina un cartel con consignas en las que nadie cree, solo para evitar problemas y simular normalidad.
Ese "vivir en la mentira"........
