6.402 y 18677: derrota de país
Fácilmente, estas dos cifras son las más dolorosas en nuestra historia como democracia, y me atrevo a decir que son solo la punta del iceberg de los estragos de una guerra donde siempre, y en su mayoría, pierde la juventud (o la niñez), pierde el futuro del país.
Recientemente, miembros de las extintas FARC reconocieron el reclutamiento de 18.677 menores de edad, con fines de guerra y también con fines de explotación sexual, desde 1971 hasta 2016. El dolor aumenta si tenemos en cuenta la cantidad de jóvenes entre los 18 y 22 años con sueños y metas por cumplir que fueron arrebatados sobre todo del campo, de sus familias.
Nosotros, los citadinos, no comprendemos el desgarro que se siente cuando un hijo o una hija es reclutada para la guerra, el dolor es comparable a la muerte, porque en su mayoría eran las últimas veces que una madre tenía a su hijo cerca, un dolor constante de incertidumbre por no saber si ya lo mataron o cuando le llegará la terrible noticia.
Así mismo ocurría cuando aquellos jóvenes salían de casa y no volvían, desaparecían para luego aparecer falsamente........
