Creer y pensar
Hay una pregunta que me hacen bastante a menudo desde que escribo sobre ciencia. A veces con curiosidad sincera y otras casi con sorpresa. ¿Cómo puedes defender una visión rigurosa y científica del mundo y al mismo tiempo ser cristiano? Como si ambas cosas fueran incompatibles. Y quizá eso dice bastante del momento en el que vivimos.
Este jueves tengo además el honor de presentar a Jaime Mayor Oreja, una persona que lleva años insistiendo en una idea que, compartida o no, merece al menos reflexión. Que Occidente, sin cristianismo, acaba perdiendo parte de su alma. Y creo que detrás de esa frase hay algo mucho más profundo de lo que a veces parece.
Porque el cristianismo no es solo una cuestión privada o espiritual. También forma parte de la historia intelectual, cultural y moral de Europa. Está en nuestras universidades, en nuestro arte, en nuestras leyes, en nuestra forma de entender la dignidad humana o incluso en la idea de que cada persona tiene un valor intrínseco.
A veces olvidamos hasta qué punto vivimos rodeados de raíces cristianas aunque muchos ya no las perciban. Y eso no entra necesariamente en conflicto con la ciencia.
De........
