Cuando la pena nos alcanza…
Cuando la pena nos alcanza…
Aunque, lo confieso, no soy muy semanasantero, es decir, no formo parte de ninguna cofradía, ni suelo poner demasiado interés por salir de casa para ver las procesiones (y mucho menos desde que "me he ido haciendo mayor"), tengo que reconocer que, tal vez porque soy profundamente creyente, cuando he presenciado alguno de los momentos más impactantes de nuestra querida Semana Santa: el Juramento del Silencio ante el Cristo de las Injurias, el canto del Miserere ante el Cristo Yacente, y algunos más, lo digo con absoluta sinceridad, he sentido que la solemnidad y la sobriedad de los mismos me han sobrecogido y me han hecho reflexionar acerca del significado de la Semana Santa, que no puede ser otro que la rememoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, para gloria de nuestro Señor.
Por eso hoy -martes santo- después de haber estado presente anoche, por primera vez, en uno de esos momentos que destacan por su simbolismo: el canto, por el coro de la Hermandad de Jesús en su Tercera Caída, en la Plaza Mayor, de la canción "La muerte no es el final", puedo decir que una........
