Y Aldama tiró de la trama como le pidieron en el Ruta de la Plata
Víctor de Aldama, en el partido de vuelta contra el Villarreal en el Ruta de la Plata. / José Luis Fernández
Eran días de vino y rosas en la ciudad, con la remontada del equipo de fútbol zamorano tras haber encajado dos goles en la ida al Villarreal, y con la ventaja en casa frente al Sabadell que permitía soñar con el ascenso, cuando en el Ruta de la Plata se oyó corear con desmedido entusiasmo, cara al sol, perdón, al palco presidencial: "¡Aldama, tira de la trama!".
En el palco de directivos y autoridades, un expresidente del club de fútbol era aclamado por la entregada afición zamorana, pese a ser una persona investigada por la justicia como presunto delincuente. Y pese a estar acusado por delitos tan repugnantes como enriquecerse con las mascarillas que escaseaban, cuando la gente normal de la calle -encerrada en su casa- las necesitaba para sobrevivir durante la pandemia del Covid. Lo que puede dar una idea de su catadura moral caradura.
Nada que no pueda explicarse por esa pasión futbolera que aúna rivalidades territoriales, ideologías enfrentadas y hasta enemigos vecinales que se han retirado el saludo, en un solo canto de ánimo al equipo común: oé, oé, oé, oé, oooeeé, oeeé...
Pero una cosa es sentir los colores de la camiseta (rojiblanca, pero roja) y cantar el himno del mejor el mejor es el Zamora. Y otra muy distinta corear "Aldama tira de la trama". Una cosa es el orgullo futbolero, y otra la corrupción política.
Puede que la provincia........
