San Isidro, Ayuso y otras formas de ver
San Isidro. Mientras escribo estas palabras, escucho de fondo los sonidos de las campanas y de los cohetes en el pueblo donde resido. Se celebra San Isidro casi a la vieja usanza. Curiosamente, acabo de leer también una interesante reflexión —como todas las que escribe— de Juan Francisco Blanco sobre los patronazgos campesinos. Inevitablemente, los sonidos y las letras me llevan a mi infancia, cuando San Isidro salía de la iglesia a hombros de cuatro campesinos y recorría —si no me falla la memoria— los caminos hacia Villafáfila, Villarrín de Campos o Bretó, y pasaba también por La Cierva, esa pradera que sirvió primero para trillar y, mucho después, de campo de fútbol para los jóvenes. Por esos lugares andaba San Isidro, a hombros, mientras las mujeres, los mozos y los chavales cantábamos y rezábamos las plegarias señaladas para la ocasión. Todos rogábamos al santo........
