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Contra los derechos humanos

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19.04.2026

El papa León XIV en el papamóvil tras celebrar la misa de Pascua en la Basílica de San Pedro en el Vaticano en diciembre de 2025. / FABIO FRUSTACI / EFE

No es la primera vez que escribo sobre los derechos humanos y, visto el panorama, imagino que no será la última. ¿Y eso? Porque a muchas personas se les llena la boca creyendo que son bondadosas y que merecen todos los parabienes, hasta que un día se les ve la patita y, por fin, demuestran lo que son: personas que se creen defensoras del bien común pero que, en determinadas circunstancias, apoyan políticas contrarias a la dignidad humana. ¿Saben de qué hablo? Repasen la actualidad de los últimos días y, si se desprenden de todas las anteojeras ideológicas, verán que estoy hablando del pacto de gobierno que han alcanzado en Extremadura el PP y Vox. Y posiblemente pensarán: "¿Pero qué pasa, que no pueden suscribir un pacto de gobierno los dos partidos más representativos de la derecha y de la extrema derecha en una comunidad autónoma donde han gobernado tropecientos años la izquierda socialista? Pues sí. Y a quien no le guste, ya sabe: a llorar por las esquinas". Si alguien piensa de este modo, que sepa que este escribiente responderá con trece palabras: "Lean, por favor, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y luego hablamos".

Pero de modo muy especial los artículos 1 ("Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros"), 9 ("Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado"), 13 ("Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país"), 15 ("A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad"), 22 ("Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad"), 25 ("Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios").

¿Conocían los artículos citados? ¿Les dicen algo? ¿Qué piensan? Para quienes pasan de estos temas, no está mal saber que la citada Declaración Universal de los Derechos Humanos marcó un hito en la historia de la humanidad. Proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París el 10 de diciembre de 1948 establece, por primera vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero. Y ahora observamos con sorpresa y preocupación que aquí, en la Extremadura de la emigración histórica hacia otras regiones y países, quieren poner puertas al campo a la movilidad de las personas. ¿Pero qué se habrán creído quienes promueven semejantes atrocidades? ¿Pero no han aprendido de la patada en el culo, es decir, de la derrota electoral de Viktor Orbán en las pasadas elecciones del 12 de abril en Hungría? ¡Ay, qué poca memoria! Lo peor es que son los mismos que no han dicho "No a la guerra" y que en silencio critican al Papa León XIV por decir, alto y claro, que él no le tiene miedo a Trump. Ni yo. Ni la madre Teresa de Calcuta. Ni Jesús de Nazareth. Ni tantas personas buenas que no entienden nada de lo que hacen otras.

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