Por una vivienda digna para cada familia
Exterior de la Casa Betania.
En las últimas intervenciones que ha tenido Cáritas Zamora y en las que he intervenido, una de las realidades más apremiantes que hemos señalado ha sido el problema de la vivienda. Cuando se presentó el informe FOESA 2025 en la Diócesis, escuchamos que la vivienda es una de las dimensiones de exclusión social que más ha empeorado en el último periodo. Las personas sin hogar han pasado a ser la primera prioridad de nuestra acción caritativa. Por ejemplo, en los dos últimos años, el dinero que el obispo recibe de la CEE para dedicarlo a la caridad y la acción social ha ido íntegramente a la Casa de Betania donde viven personas que no tienen hogar y hay una mesa compartida. Nuestra Iglesia tiene claro que los derechos humanos, incluido el acceso a una vivienda, brotan de la dignidad inalienable de la persona y no de su funcionalidad económica o su poder adquisitivo. Cuando una vivienda se subordina estrictamente a las dinámicas del mercado especulativo, se vulnera el principio del destino universal de los bienes.
Palacio Episcopal de Zamora, hace unos años. / J. L. F. (Archivo)
El bien común no es una mera agregación de intereses particulares, sino el conjunto de condiciones sociales que permiten a una colectividad y a cada miembro de ella, alcanzar su perfección. Una sociedad donde el derecho a la vivienda se convierte en un bien precario, esta se hace estructuralmente frágil y despoja a la persona de su raíz comunitaria. La falta de........
