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Quintanilla del Olmo do it better

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02.05.2026

Un rebaño de ovejas guiadas por un pastor en una explotación agrícola. / Efeagro / UPA

Hay mucho paisanín por ahí con ganas de darme escrita esta columna. Y esta vez no ha sido la buena gente de Itevelesa. Quienes el año pasado me negaron la ITV por culpa de unas trasnochadas pegatinas ochenteras en la ventanilla izquierda trasera del coche.

Como yo no sé en qué lado de la historia estoy, pero sí sé cuándo la razón está de mi parte, no accedí a despegarlas. No consentí en intentarlo en Andalucía, como me recomendaron quienes me conocen bien y aun así me quieren. Allí cuesta la mitad que en CyL. Tampoco acepté hacerlo en Onzonilla, León. Donde, según me cuentan, no son tan pejigueros ni pijismijis. Ni di el visto bueno a que me la pasaran los del taller.

Porfiada cual mapuche, volví a Benavente al modo del general MacArthur.

El de la legendaria película interpretada por Gregory Peck, famoso por soltar un "Regresaré" a Las Filipinas que luchaban por liberarse de la ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial, y regresar. Y esta vez he salido de Itevelesa como un ciudadano de bien. De esos que se contentan con ganarse honradamente el pan con el sudor de su frente, tomarse una merecida cerveza en La Morriña y acatar la ley.

Creo que es Sócrates, el filósofo, no el futbolista, el que afirma que un tonto es igual que un tonel cervecero con una piedra dentro rodando cuesta abajo y haciendo un ruido ensordecedor. ¿En qué idioma hay que hablar a los insensatos para que entiendan? Probaré al modo de Trump,........

© La Opinión de Zamora