Variaciones sobre el barco de Teseo
Del barco de Teseo no queda ni una pieza, pero podría parecerse a este. / Shutterstock
La paradoja del barco de Teseo es una controversia sobre la identidad que nos llega desde la Antigüedad a través de Plutarco. Los atenienses conservaron el barco con el que Teseo volvió tras derrotar al Minotauro, pero al cabo del tiempo, las piezas del barco, resecas y deterioradas, quebradas y rotas, fueron sustituyéndose hasta que ya no quedaba ni una sola original. Surge entonces la pregunta de si es el mismo barco, después de haber sustituido todas sus maderas, velas y hasta el último de sus clavos.
El espíritu griego no es precisamente el de la no contradicción. Elegir el barco de Teseo como pieza de museo tenía cierto morbo. Era el barco de un tributo de sangre, pues Atenas, por mor de una capitulación, debía entregar a Creta siete donceles y siete doncellas. Teseo, tras ser reconocido por Egeo, su padre y rey de Atenas, se ofreció para acabar con la sumisión a Minos, rey de Creta. Fue uno de los catorce jóvenes que viajó en el barco con velas negras, por el singular presente que transportaba. Teseo prometió que, en señal de victoria, izaría velas blancas a la vuelta. Sin embargo, el regreso fue azaroso y en el camino fue abandonada Ariadna en una isla, pese a su genial idea........
