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Zapatería fina

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29.05.2026

Archivo - El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum, en el Hotel Mandarin Oriental Ritz, a 5 de marzo de 2026, en Madrid (España). / Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo

Quién me iba a decir a mí que aquel presidente socialista, al que llamaban Bambi por su aspecto ingenuo y con salidas de infeliz, como lo de la “Alianza de las Civilizaciones”, o su última de que “con las guerras se acaba prohibiéndolas”, iba a desencadenar tamaña investigación de enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias que tenemos en la actualidad sobre su persona… Ni qué decir que toda la trama, de momento, se basa en indicios, aún no en hechos probados -eso ya se irá viendo- y que debemos tratar el caso bajo la presunción de inocencia. Los juicios mediáticos previos, jaleados por una oposición que bien tiene porqué callar (su sede de Génova también mereció un registro policial no hace tanto), son injustos, al menos hasta que la Justicia no emita su fallo definitivo.

Dicho esto, hay que reconocer que esos “indicios”, aún en fase de investigación, son, como los terremotos, de categoría siete. Por lo menos. Y que deberíamos poner una prudente distancia entre imputado y condenado. Si todo eso que se está dando a conocer, aunque solo sea en parte, fuera cierto, el daño que sufrirá el partido que lo sustenta será enorme, y su influencia como expresidente se irá al cubo de la basura. Por eso me huelo que su defensa atacará los defectos del sumario para invalidarlo, y así atrasar todo lo que se pueda el juicio y ganar........

© La Opinión de Murcia