Se acabó el cigarro en la terraza del bar o en el chiringuito
Una mujer fumando un cigarro en la playa. / JORDI COTRINA
Quien pensaba que la terraza del bar era el último bastión para encender un cigarrillo tendrá que empezar a cambiar de costumbres. El Gobierno central ha dado un paso decisivo en la lucha contra el tabaquismo con la aprobación del proyecto de reforma de la ley del tabaco, la que ya reformó en 2010, no sin polémica, otro Gobierno socialista, el de Rodriguez Zapatero.
Vaya por delante que la norma aún no está vigente: fue aprobada en Consejo de Ministros y ahora inicia su tramitación parlamentaria, lo que significa que ha de recibir la luz verde del Congreso de los Diputados.
La reforma no solo afecta al cigarrillo tradicional. También alcanza a los puros, pipas, cachimbas o shishas, cigarrillos electrónicos, vapeadores y demás dispositivos destinados al consumo de nicotina o productos asimilados.
El objetivo es claro: reducir la exposición al humo y proteger especialmente a los menores de edad y a las personas más vulnerables de un vicio que, como desde hace años se lee en las propias cajetillas, perjudica gravemente la salud y hasta puede matar.
La principal novedad es, sin duda, la desaparición del tabaco de las terrazas de bares, cafeterías, restaurantes y chiringuitos........
