Sometidos a Marruecos, sometidos al imperio
Las fuerzas de Seguridad de Marruecos vigilan la urbe fronteriza de Fnideq (Castillejos en español).
El pasado 20 de julio, España y Argelia, tras la visita de Sánchez al país norteafricano, acordaron aumentar las importaciones de gas argelino a nuestro país a través del gasoducto Medgaz, que une directamente la ciudad argelina de Beni Saf con Almería. El gobierno, con buen criterio, busca con esta operación compensar el cese del suministro de gas ruso a España a partir de Enero de 2027 por imposición de la UE.
Es decir, Bruselas pretende que, a partir del próximo año, la energía barata procedente de Moscú sea plenamente sustituida por gas natural licuado(GNL), bastante más caro, procedente de EE UU, además de requerir una regasificación complementaria que incrementa los costes.
No hay que ser ningún experto en economía ni en política internacional para percatarse de las implicaciones geopolíticas que conlleva esta decisión de nuestro Ejecutivo: si España se vincula energéticamente a Argelia, podrá prescindir de buena parte del GNL procedente de la otra orilla del Atlántico. Pero la cosa no queda ahí: Marruecos también se ve perjudicado, por cuanto ya no recibiría de España una parte del gas que compró a Trump como GNL y que envía a Mohamed VI, ya regasificado, a través del gasoducto GSM, que obviamente perdería relevancia.
Estamos, pues, ante un golpe económico al tándem........
