El IV Reich de Trump y el colaboracionismo europeo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump / Associated Press/LaPresse
Trump ha dado el pistoletazo de salida al IV Reich: el imperio americano ya no se rige por regla alguna en las relaciones internacionales, tan solo por la ley del más fuerte. De manera que, si desea algo que pertenece a otros países, simplemente lo toma —o lo intenta— empleando para ello la violencia que pueda. Porque, a diferencia del III Reich, EE UU carece de las capacidades militares necesarias para invadir un país tras otro. Acumula, en las últimas décadas, demasiados fracasos, tanto en solitario como a través de la OTAN. No puede derrotar a sus rivales estratégicos mediante guerras industriales de desgaste. Ucrania lo demuestra hoy, como antes lo hicieron Afganistán o Vietnam. Así que se ve obligado a recurrir a las amenazas y chantajes y, en última instancia, a bombardeos y operaciones de inteligencia, guerra electrónica y fuerzas especiales, con la finalidad de desestabilizar y descabezar a los gobiernos que no se someten. Venezuela ha sido la última víctima, aunque el gobierno de Caracas, por cuanto no ha sido tumbado ni por un golpe de Estado ni por una invasión exitosa, se mantiene. De hecho, a Washington le sale más a cuenta negociar con un gobierno chavista sólido que con otro dirigido por una oposición que se ha quedado colgada de la brocha; y que no tiene, según Trump, el ‘respeto’ de........
