Papel mojado
Los exégetas de la sacrosantísima Constitución Española y de las JONS, con perdón por la irreverencia, saben que esto huele a fin de ciclo. No sólo socialista. Se acaba, o debería, una época que se parió para bien, mucho, y para mal, casi tanto, hace 50 años y ahora parece que agota todas sus posibilidades. Incluyendo las que plantea una oposición de derecha extrema sin propuestas, otra de extrema derecha que propone una vuelta radical al pasado y una tercera pequeñita e identitaria que quiere con la boca pequeña su independencia cuando en realidad pretende volver al régimen del tres per cent instaurado por su amado líder histórico.
No hay que quedarse en esto último, pues equivaldría a culpar de todo a esa panda de desalmados banqueros y negociantes del nordeste convertidos en irrredentos cuestionadores del estado democrático, con o sin alianzas, como son todos los nacionalismos decimonónicos a estas alturas del XXI. No, pues. Hay que fijarse en el continuo brotar de escándalos de cuartos y de influencias, corrupciones institucionalizadas y problemas de fondo sin........
