Martinete del sátrapa alauí
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al rey Mohamed VI, durante un encuentro en Rabat. / Borja Puig de la Bellacasa / EFE
Puestos a ser conspiranoicos toca ponerse con Marruecos, como antes esa derecha recalcitrante se puso con la pandemia y la libertad mientras los iluminados se veían regados por la fe antivacunas. Pero este verano toca el vecino más querido del sur, dado que los desastres ígneos parecen quedar anotados a beneficio de inventario. Lo otro, la nueva trapacería del PSOE con la moratoria nuclear, se deja para más adelante. Ahora, pues, toca el reino del alauí Mojamed, el VI, como el borbón Felipe: la ‘conspiranoiología’ más simple y al tiempo audaz indica que Rabat más que probablemente alentó o dejó hacer a sus súbditos para apretarle a España, primero, y erigirse después en fiero guardián de la frontera con la exhibición de fuerza del día de la Virgen de Agosto.
Razones para acciones semejantes nunca han faltado a los sátrapas marroquíes desde que el difunto Reda Guedira iniciara en 1963, cuando se negociaba lo de Ifni en la ONU, desde las páginas de su revista Les Phares la ofensiva propagandística sobre Ceuta y Melilla, cosa que, con otras,........
