El diario
Detalle de página original del Diario de Ana Frank.
El mito cuenta que una actriz era tan, tan mala que, interpretando a Anna Frank en una obra de teatro, cuando los nazis aparecieron en escena el público se puso a gritar: «¡En el ático! ¡En el ático!». La anécdota no es cierta, porque en la obra sobre Anna Frank los nazis no aparecen en escena, pero nos queda en el imaginario esa foto de la propia Anna en sus páginas, mirando hacia arriba, diciendo que así era como quería verse en Hollywood mientras mezclamos la anécdota con ese rostro. La imaginación es malvada y poderosa: una imagen tan santificada, casi santurrona, de la mártir, cortocircuitada con una historieta tan malévola. Tampoco es que la propia Anna fuera esa aséptica niña que quisieron narrar. Mientras hablaba de su vida en el escondite y se preguntaba si estaba enamorada de Peter van........
