Quién dijo hodio
Me imagino al mindundi al que se la ocurrido llamar Hodio (sic) a la Plataforma que Sánchez y compañía se han sacado de la manga, mirándose al espejo por las mañanas felicitándose por lo ingenioso de su ocurrencia. No sé si habrá sido un creativo publicitario al uso, pero me recuerda la célebre campaña del atún claro de la marca Calvo creada en los 80 por la Agencia Ricardo Pérez, cuyo protagonista era Jesús Puente, un celebrado actor que exhibía una espectacular calvicie. El slogan de cierre era previsiblemente: «Atún Calvo, claro». Al igual que cuando se anunció lo del Hodio, debería acompañarse de un gesto de la mano que en lenguaje de signos significara: ¿lo pillas?
Ahora que se ha consolidado la campaña gubernamental contra los medios que lo critican, al que etiquetan despectivamente con el neologismo ‘fachosfera’ (¿lo pillas?), le toca el turno a los que critican al Gobierno y sus integrantes en las redes sociales, un reducto de libre expresión que se le ha ido de las manos a los aspirantes a gobernantes autoritarios, los que navegan habitual u ocasionalmente por los extremos del espectro político, llámense Viktor Orban o Pedro Sánchez. Todos los líderes con veleidades autoritarias anhelan los arrumacos y el favor del público, y no entienden otra cosa que el halago infinito, acostumbrados a estar rodeado por los que en inglés se llaman ‘yes men’.
No creo que la plataforma gubernamental tenga mucho recorrido. Al fin y al cabo, no pueden improvisarse delitos más allá de los recogidos en las leyes, ni sistemas punitivos fuera del control judicial. Y si no sirve para amenazar y castigar al margen de la ley, no sabemos cuál puede ser el beneficio para el gobernante de turno de esa censura impotente antes de nacer.
Solo se me ocurre que el mismo mindundi que se ha inventado el nombre haya elucubrado con el hecho de señalizar con la etiqueta de ‘hodiadores’ a todo el que se atreva a rebatir las diarreas emoticonas de nuestros políticos más activos en las redes sociales, como los dos Oscar (la película debe ser buena) o la insoportablemente cursi Yolanda Díaz.
Suscríbete para seguir leyendo
