Mar, pulpo y calma: el plan que necesitas
Una cala en Calnegre. / Carlos Moyano
El camino que lleva a este lugar es cualquier cosa menos espectacular. No muchos esperarían encontrar un rincón tan especial cuando, unos pocos kilómetros antes, estaban rodeados de un mar de plástico al estilo de Almería. Pero al final de ese trayecto, lo que aparece es justo eso: el mar.
Hoy os narro cómo es (para mí) uno de mis lugares favoritos de la Región de Murcia.
Camino al Mediterráneo
Este lugar pertenece a Lorca, aunque si no vives por esa zona, lo más normal es que llegues desde Mazarrón. Diría que al menos una vez al año voy a este sitio en el que siempre soy feliz. Y como muchos otros, dadas las circunstancias, te recomiendo ir antes de que llegue el verano.
En una playa principalmente de piedras se encuentra Puntas de Calnegre, un poblado pescador que es, sin lugar a dudas, de los más auténticos de la región. Seguramente al llegar pienses: «Bueno, no es tan espectacular». Pero créeme, cuando lleves allí un rato sabrás que estás en un sitio especial. Son muy pocas casas, ni siquiera hay una especial armonía entre ellas, pero las barcas de madera frente al mar y sus tres restaurantes —en los que, si te descuidas, casi te caes al agua— harán que merezca la pena el viaje en coche.
Además, hay algo que no se ve a simple vista y que suma mucho: esta zona ha logrado conservarse bastante virgen frente a otras partes del litoral murciano, en gran parte por la ausencia de grandes urbanizaciones. Ese aire sencillo, casi detenido en el tiempo, es parte de su encanto.
Porque… ¿qué se puede hacer en Puntas de Calnegre? Básicamente, ir a comer.
Aquí el rey es........
