La tregua de la luz
La tregua de la luz / L.O.
Todavía arrastramos en la piel los restos de un verano inhumano. Un verano de noches en vela, de asfalto hirviendo y de un mar Mediterráneo que, más que refrescar, nos envolvía con agua templada. Aunque también nos deja en la memoria noches de verbenas en los lugares de siempre, carcajadas, cervezas heladas y momentos a los que volver cualquier tarde de febrero. En Murcia el verano nunca se marcha voluntariamente; es un inquilino al que hay que desalojar con paciencia, y créanme que por aquí se toma su tiempo. No como el calendario que, casi sin avisar, nos sitúa de golpe ante el umbral del otoño. Los octubristas estarán de celebración; el miércoles llega su estación favorita, es el momento de sacar las cazadoras, las camisas y rebecas, aunque ya les digo que en Murcia, por el momento, no harán falta. Aquí el cambio de estación es un ejercicio de autoengaño........
