El motor del mundo
El deseo mueve más que el amor. / Pinterest
En mis años de insultante juventud, vivía con la certeza absoluta de que el amor era el motor del mundo. Y no sólo yo, diversas corrientes filosóficas lo han posicionado así a lo largo de la historia. Pues bien, ha llegado mi momento, me van a permitir que discrepe; es hora de vengarme de la asignatura de Filosofía de mis años de BUP y COU. El motor del mundo es el deseo. Ya está, ya lo he dicho. Que bajen ya de los altares a Cupido y le pongan una baja por estrés, porque el pobre no da abasto para justificar todas las meteduras de pata que ha cometido.
El amor está muy bien para las canciones de los domingos por la tarde y para envolver bombones en febrero, pero seamos sinceros: el amor es conservador y aburrido.
El amor busca cuidar, mantener, quedarse quieto al calor del nórdico en los días de lluvia. Lo que nos saca de la cama a bofetadas, lo que inventa la rueda, lo que nos mueve por dentro, lo que nos empuja a........
