El fin de la improvisación
El fin de la improvisación / Olga Pervahuman
Todo ha cambiado demasiado; después de la pandemia, la vida a la que estábamos acostumbrados se esfumó para siempre. Despertamos con hambre ansiosa y una necesidad patológica de planificar hasta el último suspiro. La manera de salir, ir a un concierto o de vacaciones ahora debe estar organizada con antelación. Si quieres cenar un viernes noche y no has reservado el martes anterior a las diez de la mañana, tu destino es el sofá y una pizza precocinada. Se acabó la aventura, fin de la improvisación.
Tú, que me estás leyendo, igual que yo, en el último año has comprado entradas para ir a algún concierto dentro de diez meses o hasta dentro de un año. Compramos para nuestro «yo» del futuro como quien contrata un plan de pensiones, rezando para que, cuando llegue el día, estemos vivos, no tengamos gripe o, simplemente, sigamos teniendo ganas de escuchar a ese grupo. La mayor parte de las veces reconozco que no sé ni lo que voy a hacer la semana........
