Casi tiempo de melocotones
Melocotones / DANKO N
En el tren vi a una mujer sacar una libreta y apuntar algo mientras los demás consultábamos el teléfono como quien se toma la fiebre. Escribía una dirección, una compra, una frase. Justamente por eso inquietaba. Aquel movimiento abrió una grieta en el vagón, una mano siguiendo una idea mientras los demás atendíamos la llamada del bolsillo.
El casi empezó allí. El casi no es una ausencia, sino una forma de faltar sin que conste en acta. No aparece cuando dejamos de hacer las cosas, sino cuando las hacemos sin terminar de estar. Casi viajamos, casi conversamos, casi leemos, casi descansamos. Nadie falta. Las sillas están ocupadas, los cuerpos cumplen. Pero algo decisivo queda fuera, como una maleta girando sola en la cinta de equipajes.
Al salir de la estación entré en una frutería. No pensaba comprar nada. A veces uno compra fruta para regresar al mundo, para tocar algo........
