¿Clama el Papa en el desierto?
Lllegada del Papa a la Catedral de Barcelona. / Jordi Otix
Al Gobierno la visita a España de León XIV le ha servido para tomar aire. Para darse un respiro, pero no ha tenido tiempo de coger impulso. Ese era un objetivo demasiado ambicioso, porque los casos judiciales que acorralan al Ejecutivo, aunque están todavía por probar, son de tal magnitud que la tregua papal se le acabará mañana cuando, en el mismo recinto donde el Papa pidió ayer diálogo, respeto y colaboración entre los opuestos, los portavoces de la oposición reanuden las acusaciones de corrupción que rozan el insulto. Con el Pontífice ya en Barcelona, PP y Vox se sentirán liberados para atribuir al Ejecutivo y a su presidente, Pedro Sánchez, toda clase de maldades. Vamos, lo que ya vienen haciendo desde hace........
