El coro rociero de Díaz Ayuso
MADRID, 19/10/2026.- La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, atiende a la prensa a su llegada a la clausura del foro ‘La longevidad tiene nombre de mujer’, evento organizado por la Fundación Más Sénior, este lunes en Madrid. EFE/ Rodrigo Jimenez
La señora Díaz Ayuso tiene un don: poner palabras al desprecio. Y se le ha ocurrido calificar a los profesores y profesoras que se manifiestan por la enseñanza pública en Madrid de «coro rociero». Es muy torpe al hacerlo porque, de una tacada, ha conseguido ofender al profesorado en huelga y a quienes forman, admiran y aman los coros rocieros. Estas fueron sus palabras, de inequívoca pobreza lingüística: «Lamento el coro rociero (sic ) que me va acompañando esta mañana».
Cuando lo considera conveniente, se inventa descalificaciones que están muy alejadas de la realidad. Y así, ha dicho de los docentes huelguistas que son «gente violenta». ¿Se puede comparar el comportamiento de estos huelguistas con lo que están haciendo los manifestantes en Francia, que han incendiado el Ayuntamiento de Limoges? Dice Ayuso: «Es gente que no respeta, que es violenta y que a través del acoso y la intimidación pretende no sé qué». Es que cada frase que sale de su boca está llena de ponzoña. ¿No respeta? ¿Es violenta? ¿A través del acoso y de la intimidación? ¿Se pueden resumir las reivindicaciones con un despectivo «no sé qué»?
Y atribuye intenciones a su antojo: esta es «una huelga política». Ayuso acusa al Gobierno central de estar detrás de la huelga por intereses electorales. ¡Una huelga que estaba programada desde el 12 de junio, meses antes de que se convocasen las elecciones! Una huelga cuyas reivindicaciones no quiere ni escuchar. En lugar de sentarse con el profesorado y conocer sus demandas, ella elige el desprecio y el descrédito. Es más, se avergüenza de que esas personas violentas tengan en sus manos la educación de los alumnos y alumnas de la Comunidad de Madrid.
Después de permanecer en el Palacio de Santoña donde ha mantenido una reunión mientras los profesores la esperan a la salida, dice que mientras ella dentro estaba construyendo, fuera estaban otros destruyendo. Qué cinismo. ¿Destruyendo qué? Porque el trabajo que va a mejorar la sociedad es lo que esos manifestantes hacen en........










