Mi barricada son las aulas
Las nuevas generaciones no son culpables por definición. Han crecido en un ecosistema digital donde el algoritmo premia la exageración / Junta de Andalucía
No sé exactamente en qué momento empezó a hacerse visible con tanta claridad, pero algo se está moviendo bajo nuestros pies. El mundo está revuelto, económicamente, culturalmente, tecnológicamente, y en medio de ese ruido una palabra que creíamos enterrada vuelve a circular con inquietante ligereza: fascismo. No como concepto histórico estudiado con rigor, sino como consigna simplificada, como eslogan gritón, como meme compartido sin contexto. Y lo más preocupante no es que resurja el término, sino que cala en generaciones que apenas han tenido tiempo de comprenderlo.
En las aulas escucho a veces ecos que no provienen del pensamiento crítico, sino de la repetición. Insultos racistas lanzados como si fueran bromas inofensivas. Comentarios homofóbicos disfrazados de ironía. Frases........
