El sur no pide permiso
El ritmo cambia en verano. / L. O
Llega sin llamar. Sin carta previa ni aviso meteorológico que valga. Un día amaneces y el aire huele diferente, más denso, más cargado de algo antiguo que reconoces antes de nombrarlo. El verano ha llegado al sur. Otra vez. Como siempre ha hecho: de golpe, sin permiso, sin preguntar si estabas lista.
No hay transición aquí. El norte tiene su primavera lenta, sus tardes tibias que van ganando terreno poco a poco, sus flores que piden permiso antes de abrirse. El sur no. En el sur el calor irrumpe como quien entra en su propia casa. Porque lo es. El sur pertenece al verano y el verano le pertenece al sur, y entre........
