El mundo no nos espera
El mundo tiene sus propios planes, y rara vez coinciden con los nuestros. / l.o.
Existe una ilusión que cultivamos con esmero desde la infancia: la de que la vida obedece. Que si uno planifica con suficiente detalle, si traza el camino con la regla adecuada y avanza paso a paso, el mundo tendrá la deferencia de mantenerse quieto. Que las cosas, los otros, el tiempo mismo, nos aguardan con paciencia mientras terminamos de decidir. No es así. Nunca lo fue.
El mundo tiene sus propios planes, y rara vez coinciden con los nuestros. La llamada que cambia........
