Urgencias de sastrería
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversa con la presidenta de Italia, Giorgia Meloni. / Pool Moncloa y Pool Presidencia
La política moderna necesita vestir deprisa de interés nacional las conveniencias domésticas de cada gobierno. Meloni se cose un traje para contener al exgeneral Vannacci; Moncloa se viste de firmeza ante Roma porque exhibirla ante Rabat resulta bastante más incómodo.
Viven con urgencias de sastrería. La discrepancia se corta a medida, la política exterior se cose al calendario interior y la represalia termina presentándose como defensa nacional.
Marruecos presiona Ceuta y España responde controlando a los viajeros procedentes de Italia. Roma hace lo mismo con quienes llegan desde España. La frontera exterior se desborda y dos países que deberían defenderla juntos levantan controles entre sí.
Esa es la paradoja. Una crisis provocada en África fabrica fronteras interiores en Europa. Rabat queda al margen del reproche mientras Madrid y Roma se enzarzan en una disputa que perjudica a ciudadanos ajenos a lo ocurrido. La frontera equivocada no es solo la que se vigila. También aquella contra la que se dirige la indignación.
La crisis como pretexto
La entrada masiva en Ceuta no creó el enfrentamiento entre España e Italia;........
