'Un amor loco' ('Mad for Each Other'): la comedia coreana que nos enfrenta a nuestros prejuicios
Los protagonistas de 'Un amor loco' / Netflix
Hay series que quieren hablar de temas importantes y se ponen muy serias. 'Un amor loco' ('Mad for Each Other') hace exactamente lo contrario: consigue que te partas la caja mientras, por debajo, te va desmontando unas cuantas ideas bastante incómodas sobre la forma en que miramos a los demás y lo hace, además, con una mala leche extraordinariamente fina.
Porque 'Un amor loco' es, ante todo, una comedia y no una de esas comedias que tienen algún momento gracioso entre drama y drama. Hay escenas directamente absurdas, situaciones de un nivel de disparate que hacen difícil no reírse hasta las lágrimas. No voy a revelar nada porque sería egoísta por mi parte no permitir que descubráis estas escenas.
La serie empieza así: dos personas que, vistas desde fuera, parecen completamente desquiciadas.
La primera es No Hwi-oh, interpretado por Jung Woo ('Una familia ejemplar'), un detective de la división de delitos violentos de Gangnam que ha perdido el control de su vida. Es iracundo, impulsivo, agresivo cuando algo se le cruza y tiene que acudir a terapia para poder reincorporarse al servicio.
Y la segunda es Lee Min-kyung, con la fantástica interpretación de Oh Yeon-seo ('Korean Odyssey', 'Café Minamdang'), una mujer extravagante, desconfiada, hipervigilante, desastrada, escondida detrás de unas gafas enormes y una ropa que parece diseñada para hacerla desaparecer. Su comportamiento resulta tan extraño que, desde fuera, es muy fácil convertirla en «la loca del barrio».
Una serie con trampas
Y ahí está precisamente la primera trampa de 'Un amor loco': nosotros también participamos en el prejuicio. La serie no nos dice desde el primer minuto que estamos juzgando mal a sus personajes, al contrario: nos deja reírnos de ellos. Nos presenta al policía zumbado y a la mujer paranoica, nos coloca delante de sus comportamientos más absurdos y nos permite pensar que, efectivamente, estos dos están como una cabra.
Y después empieza a levantar capas, porque lo que vemos es verdad, pero no es toda la verdad.
Hwi-oh tiene un problema real para controlar la ira. Pero detrás de esa conducta hay un hombre que era un policía entregado y honesto y cuya vida se desmorona después de quedar atrapado e incriminado en una trama relacionada con el narcotráfico. La corrupción y la injusticia que encuentra dentro de la propia estructura policial destruyen su........
