El parche de Arbeloa en vísperas de Mourinho
Álvaro Arbeloa, durante su presentación y primera rueda de prensa como técnico blanco en Valdebebas / DPA vía Europa Press / DPA vía Europa Press
Lo esencial de las personas no cambia y mucho menos si los años endurecen los corazones. Y eso ocurre cuando la soberbia, el colesterol malo del alma, crece y crece como la nariz y las orejas en gente de escasa o nula empatía.
Florentino Pérez ha encadenado triunfos importantes al frente del Real Madrid, paralelos a sus logros empresariales y económicos. No lo olviden. Y lo que podría haberle llevado a relativizar el éxito, habiendo conocido también fracasos en su dilatada y fructífera vida, le ha encaminado extrañamente a una notable confusión. Ir contra todos y contra todo es erróneo, pero empeñarse también contra el madridismo que no entienda algunas de sus decisiones es suicida. Debería saber que la memoria futbolística es corta y que de los aplausos a los pitos solo median malos resultados.
O un exceso de soberbia en su triple condición de presidente, director deportivo y de comunicación del club más laureado del mundo y primera........
