Largo invierno
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump / EFE
El presidente de los Estados Unidos sigue buscando la concordia a trompicones. O a trompazos. Trampeando la realidad a su antojo, se ve a sí mismo como merecedor del Premio Nobel de la Paz. Dice. Y utiliza la guerra como trampolín para lograrlo. Parece. Pero lo cierto es que la bandera más blanca a la que se arrima y ondea es la de Israel, que últimamente luce más como base militar que como........
