El Mundial y sus riesgos: cerrado por fútbol
Mikel Merino celebra uno de sus dos goles en el partido de clasificación para el Mundial 2026 ante Bulgaria en Zorrilla / R. García / EFE
«Cuando el Mundial comenzó, en la puerta de mi casa colgué un cartel que decía: ‘Cerrado por fútbol». Al escritor uruguayo Eduardo Galeano, que durante unos años vivió en Calella (Barcelona), no le costaba demasiado reconocer que el fútbol le apasionaba.
Frente a la idea establecida en su gremio -los escritores e intelectuales solían despreciar al fútbol y a sus aficionados, y aún hay quien lo sigue haciendo-, Galeano admitía que su primer arrebato vital tuvo que ver con la pelota.
«Quiero confesar que quise ser jugador de fútbol. No nací queriendo ser escritor, nací........
