Hasta el gorro de Ábalos
José Luis Ábalos llega al Tribunal Supremo. / José Luis Roca / EPC
José Luis Ábalos, el extodopoderoso ministro y dirigente socialista, es más pesado que la persistente ola de calor. Ni preso nos deja en paz.
No quiero entrar en su reciente condena por corrupción por la máxima instancia judicial española; no deseo analizar ese fallo, dictado por unanimidad, y muy bien fundamentado.
Voy a fijarme en su actitud desde que se conocieron los primeros indicios contra la trama que lideraba y del daño que ha hecho (está haciendo) a la sociedad.
No hay que negar a nadie su derecho de defensa, la prerrogativa a mantener su inocencia, a permanecer callado o hablar como una cotorra, a mentir, a criticar las resoluciones judiciales…
Estas armas pueden ejercerse con mayor presión si el encausado es un individuo con poder, con recursos, sean económicos, de clase social o de estatus. Ábalos ha partido con clara........
