La bolsa paga el verano
Todos los veranos hay conversaciones sobre temas puntuales (el eclipse que ya fue, La Odisea que sigue en cartelera) y temas recurrentes. Entre estos están el clima, las medusas, los fichajes del fútbol, los incendios y los precios al alza de los restaurantes. Pides cuatro calamares, unos mejillones, unas croquetas y tomate para disimular que vas de sano, una caña, un vino y ya te sube la factura a 50 por cabeza en el chiringuito más normal. Y si además te da por el postre ¡el rey del margen! y un café, agrega 10 euros más. Claro que, si en vez del chiringuito, te acercas al restaurante de moda tocando el mar o el clásico de toda la vida del pueblo interior, la factura final supera el récord del año pasado. A bote pronto, un 5% más como mínimo. Sin tener........
